Todo ese conjunto de aspectos problemáticos, que impiden el éxito de los SGC,
tienen estrecha relación con la aplicación de los principios de la gestión de la
calidad, establecidos en la familia de las norma ISO 9000; principalmente con el
liderazgo, participación de personal, enfoque al cliente y enfoque de procesos.
Aunado a lo anterior y de acuerdo con Cătălin et al. (2014) y Mosadeghrad (2014)
uno de los principales motivos por los cuales se presentan estas fallas en la
gestión de la calidad total es la falta de modelos, métodos y ambientes poco
efectivos o inapropiados para lograr la calidad; dado que la gestión de la calidad
total y las normas para los SGC no proveen teoría explicita sobre cómo
implementarlas, solamente se limitan a establecer acuerdos de lo que
esencialmente se debe tener. Es por ello, que la efectividad de los Sistemas de
Gestión es diferente para cada organización, debido a que se utilizan modelos
diferentes.
En este mismo sentido, Billy T.W., W.M., & Peter K.C. (2012) afirman que existe
escasez de información acerca de cómo funciona el SGC, y de cómo se dan las
relaciones y medición (a través de escalas estandarizadas) para los principios de
la gestión de la calidad bajo los cuales está basada la norma ISO 9001:2008.
Mosadeghrad (2014) establece que a pesar de que muchos autores y consultores
han contribuido a la evolución de la gestión de la calidad total, muy pocos han
planteado un marco de referencia o métodos para poner en operación los
principios de la gestión de la calidad. Actualmente, no existe una metodología
estándar para la implementación de dichos principios y valores en una
organización.