Página 484 - INTERVENCION Y CAMBIO ORGANIZACIONAL

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entrecruce remite al ámbito de las competencias distribuidas y transversales en
la organización por medio de niveles diferenciados.
Tradicionalmente se ha considerado al docente como el actor
responsable, cuando no el único, del logro de los objetivos educativos. Aunque
tal afirmación tiene cierto sentido desde el ámbito de la implicación profesional
personal
no obstante la clase persiste como un ambiente desconectado de la
organización en su conjunto. Las instituciones escolares destacan por una
estructura operativa jerárquica, vertical y poco flexible. Predomina la
fragmentación del quehacer profesional y un grado sobresaliente de
aislamientoentre docentes, persistiendo que la escuela no sea considerada
dominantemente como un ente colectivo, sino como un cúmulo de relaciones
profesionales segmentadas.
Parte de las tensiones del trabajo escolar, particularmente respecto al
desarrollo de competencias docentes transversales, subyace en la posibilidad
de interconectar tales dimensiones. El sistema–aula, históricamente, ha sido
considerado como responsabilidad “exclusiva” de la acción individualizada del
enseñante mientras que la perspectiva organizativa no ha fungido como punto
clave para mejorar las prácticas al interior del aula (Zucchermaglio, 1997).
Optimizar las prácticas colectivas depende de sostener la zona de
implicación recíproca (tercer objeto) a fin de superar la fragmentación del
trabajo docente. Puesto que la dimensión de límite, o frontera, enfatiza el
núcleo de prácticas laborales horizontales, compartidas y recíprocas, el
desarrollo de competencias grupales, y por lo tanto el incremento de pericia se