plantea como resultado del intercambio, interacción y negociación entre lo
personal y lo comunitario. Tal intercambio conforma una zona común que
refiere logros emanados de la acción colectiva.
Conclusiones
En la presente contribución se han explorado elementos generales de la
Teoría de la Actividad y la metodología del laboratorio de cambio. Se trata de una
alternativa enfocada en el potencial de las organizaciones cuya connotación no es
prescriptiva sino “experimental”. Para los teóricos de la actividad el modelo ha de
ser validado en la práctica y en función de las propiedades contextuales, desde
donde han de ponderarse las posibilidades de desarrollo.
El principal mérito de la Teoría de la Actividad, de acuerdo con
Zucchermaglio y Alby, “es el de enfatizar más que otro enfoque las oportunidades
para la innovación y el desarrollo de prácticas y competencias colectivas al interior
de cada sistema de actividad” lo cual aporta al campo organizacional “un marco
adecuado no sólo para el análisis de los sistemas de actividad laboral sino
también para la proyección de intervenciones para su desarrollo e innovación”
(2005: 22).
En México algunas experiencias de investigación basadas en este enfoque
han comenzado a llevarse a cabo (Montoro y Hampel, 2011, 2012, Brito, 2011).
No obstante el
corpus
de conocimientos acerca de las organizaciones como
sistemas de actividad, particularmente aquellas escolares, se encuentra en la fase
inicial de su desarrollo.