En virtud del amplio grupo de problemas que abarca un proceso de intervención,
resultafundamental colocarse en un horizonte comprensivo cuyo punto de
partida no asuma ni excluya,ninguna posibilidad de comprensión, esto es, un
posicionamiento teórico instalado en laconvicción de que cualquier punto de
vista científico debidamente argumentado, puedeofrecer elementos para la
comprensión y ulterior intervención en la organizaciones. En este sentido,
esque el marco amplio de la teoría social constituye un basamento idóneo para
orientarla reflexión, toda vez que aborda la discusión general alrededor del
comportamientohumano,
aligualquelosproblemasempíricosquegeneralaadopcióndeposicionesteóricasque
obligan a rebasar la parcelacióndisciplinar.
A partir del hecho que los resultados de la investigación que integran, preceden
y presiden el proceso de intervencióndeben necesariamente incluirse en un
proceso de transformación organizacional, obligan a la apropiación y utilización
de los avancesquedancuentadeldebate actual en el campo de las ciencias
sociales conjuntamente con aquellos que emergen desde las diversas
disciplinas
particularesrelacionadas
conlasdiferentesdimensionesdelfenómenoorganizacional.
Este conjunto de problemas involucrados en la conceptualización de un proceso
de intervención en las organizaciones nos obliga a reflexiones adicionales y de
mayor profundidad y alcance. Entre ellas una nueva concepción de las