Los productores no solo de Ahome, Sinaloa sino de México en su totalidad,
enfrentan problemas en la cadena de suministro como lo establece un estudio
realizado por SAGARPA (2010).
En México, existe un dualismo en los canales de distribución con los que operan
los productores, ya que en algunos estados del sur, predominan los canales
tradicionales, entendidos éstos como los mercados municipales, tianguis y
mercados sobre ruedas, tiendas de abarrotes, tiendas específicas y vendedores
ambulantes; los cuales son preponderantes en el comercio local, particularmente
en regiones de baja densidad poblacional; mientras que en los estados del norte,
se encuentran los canales modernos; definidos como las tiendas de autoservicio,
departamentales, de membrecía y de conveniencia, concentrándose en ciudades
de más de 100 mil habitantes. Este dualismo hace que algunas cosechas sean
mejor pagadas que otras, debido a la poca existencia de normas y estándares
reguladores del mercado agropecuario mexicano.
Además, debido a la escasa vinculación entre los productores y consumidores, los
productores no cuentan con sistemas de información eficiente, que capte las
señales del mercado para atender las exigencias de calidad, variedad e inocuidad
en los alimentos, lo cual imposibilita las planeación de los agricultores y la toma de
decisiones oportuna.
Por otra parte, los elevados precios de los servicios asociados a la distribución en
México, son superiores a los registrados por sus principales socios comerciales.
Por ejemplo, el transporte de carga refrigerado resulta 41% más alto en México