encuentra muy por debajo de los estándares internacionales, principalmente por
aquellos registrados por países desarrollados, esto se traduce en incrementos de
costos y disminución en la calidad de los productos perecederos.
En comparación incluso con algunos países de América Latina por ejemplo, la
infraestructura carretera de México es menor en términos absolutos y relativos que
la de Brasil y en términos relativos, menor a la de Uruguay y Costa Rica
(SAGARPA, 2010).
Es evidente que uno de los principales problemas de la cadena agroalimentaria
del país es el nivel de mermas existente en el canal tradicional, ya que éste
concentra, en promedio, tres cuartas partes de las ventas en México,
detectándose la escasa infraestructura, la falta de medios de transporte, así como
la falta de conocimiento a través de la cadena de suministro, son las principales
causas de este problema (SAGARPA, 2010).
Definitivamente el gran desafío en el campo agrícola es elevar la productividad, sin
embargo, debido a las diversas problemáticas antes descritas, las empresas no
pueden seguir trabajando de la misma manera como lo vienen haciendo, ya que
para lograr, se necesita una reestructuración y reorganización en las actividades
empresariales, para poder enfrentar los obstáculos al crecimiento con una
estrategia competitiva, tratando de mejorar y cambiar el rostro del campo con una
nueva visión de colaboración y trabajo de complementariedad entre los integrantes
de la cadena de suministro para poder alcanzar los criterios de calidad deseados.