México es miembro de este organismo,tiende a adoptar las buenas prácticas de
otros países.También, la institucionalización de la CID se refleja
organizacionalmente en el proceso institucionalización de la AMEXCID pues con
todos los cambios en la CID en nuestro país, como señala Lallande (2014),su
institucionalización no ha ocurrido o, mejor dicho, se ha mantenido débil. En el
caso de la AMEXCID podríamos señalar que en estos momentos se encuentra en
una fase de habituación para alcanzar su institucionalización, por lo que es el
nuevo institucionalismo (DiMaggio y Powell, 1983; Powell y DiMaggio, 2001;
Tolbert y Zucker, 1996) la corriente teórica adecuada para el estudio de estas
problemáticas organizacionales.
Respecto del desfase de las metas planteadas en las agendas internacionales
de ODM/ODS, se derivan dos problemáticas organizacionales, una que hace
referencia a la contradicción y complementariedad de lógicas institucionales y otra
a los mitos racionalizados de la CID. El hecho de que se busque una alineación
entre las metas del país y los compromisos internacionales provoca en este caso
en la AMEXCID contradicciones entre las lógicas institucionales que orientan sus
acciones y sus elementos simbólicos. Asimismo, el adoptar compromisos
internacionales puede llegar a ser una manera en que el país, en materia
internacional, adquiera una posición y para ello el reflejar resultados en sus
acciones respecto de la CID a través de la AMEXCID tiende a convertirse en un
mito racionalizado: la AMEXCID se convierte en un forma de legitimación de la
CID más que en un instrumento para llevarla a cabo real y eficientemente. En
concordancia, es el nuevo institucionalismo (Thornton y Ocasio, 2008; Thornton,