Para entender el cambio cultural que conduce hacia la sustentabilidad resulta
primordial entender primero el cambio que se ha dado en los valores de la
sociedad en general. Un ejemplo es el neoliberalismo económico,hoy en día muy
propagado en la mayoría de las naciones aunque sin resultados en el
mejoramiento de las condiciones de vida en gran parte de la población mundial; y
adicionalmenteha
provocado
un
deterioro
continuo
del
medio
ambiente,particularmente en naciones en vías de desarrollo quese debaten entre
la urgencia de un crecimiento económico y la posible destrucción y agotamiento de
sus recursos naturales.
En las sociedades desarrolladas,Inglehart (1990) advirtióun cambio al que llamó
“los valores post-materialistas”,resultado de la seguridad económica y física que
prevalece desde la Segunda Guerra Mundial. Estos valores emergentes incluyen
el derecho a la voz y a la participación individual, tanto en la política comoen las
organizaciones, con énfasis en la auto-realización y en los aspectos relacionados
con la calidad de vida.
Esta necesidad de auto-expresarse ha traído como resultado el surgimiento de
diversas organizaciones sociales que defienden su derecho a existir en un mundo
donde prevalezca un ambiente equilibrado entre los intereses económicos de las
empresas y los intereses de la comunidad, y donde las condiciones ambientales,
económicas y sociales sean lo más cercano a lo óptimo.
Por otro lado la posmodernidad tiene una base filosófica como afirma
Hatch&Cunliffe (2013) quien cita autores como Foucault (1972, 1977) Bell (1973,
1976) Jencks (1977) Derrida (1976) y Lyotard (1979) entre otros, siendo