organización, en un plano económico (productividad) valida la ponderación de una
comunicación de carácter objetual en la que ésta se asume como tecnología de
productividad.
Desde allí, es comprensible que a partir de los primeros estudios auspiciados por
instituciones educativas y hasta bien entrada la década de los ochenta del siglo
pasado, el estudio de la comunicación organizacional orbite en torno a unos
temas en los que se le reconoce su capacidad productiva y su carácter
instrumental. Entre tales temas se puede identificar a los mensajes persuasivos,
canales informativos, medios de comunicación en las organizaciones, tecnologías
de la información y redes de comunicación, entre otros (Putnam, 2006).
Como ya lo expresamos en otro momento (Andrade, 2014), la comunicación
organizacional prosiguió su desarrollo, y entre 1980 y 1991 Allen, Gotcher y
Seibert, dos investigadores norteamericanos, identificaron 19 áreas de
investigación en comunicación organizacional, que clasificaron en un orden
descendente de mayor a menor frecuencia y donde destacaron los siguientes
temas: Relaciones interpersonales (incluyendo las relaciones superior-
subordinado, entrevista, estrés, conflicto, y género y raza); habilidades y
estrategias de comunicación; cultura y simbolismo; flujos de información y canales;
poder e influencia; resultados positivos de comunicación; toma de decisiones y
resolución de problemas; redes de comunicación; conocimiento, comunicación y
estilos de administración; interfaces de comunicación-organización-entorno;
tecnología; lenguaje y contenidos en los mensajes; estructura; incertidumbre e
información ideal; grupos y eficiencia organizacional; ética; investigación