planeación del trabajo de su ejecución, como Taylor propuso, donde se propicia
que los trabajadores participen en su propio control y diseñen sus procesos de
trabajo. Debido que a los supervisores pueden conocer muy bien el proceso de
producción, porque ellos mismos han trabajado en la línea, y en virtud de que los
trabajadores participan en el proceso de mejora continua (aumentando la
productividad) de sus puestos, existe ahora una forma de control más directa que
en la jerarquía más tradicional (Thompson, 1967).
No obstante, los llamados teóricos del proceso laboral han ejercido una influencia
decisiva al estimular el debate sobre el control en el lugar de trabajo, no desde el
punto de vista de la eficiencia organizacional o la administración sino desde la
perspectiva de sus determinantes y los efectos en los trabajadores (Peterson,
2003).
En este trayecto, en Estados Unidos de América la prioridad se ha centrado en la
competencia individualista. A lo largo del desempeño profesional de los
trabajadores, la especialización se ha promovido por medio del deseo de cada
persona de diferenciarse de las demás. De tal manera que el país con más
investigadores profesionales de las organizaciones, Estados Unidos, exhibe el
grado más alto de competencia y de intentos por lograr la diferenciación. Y esta
impresión abrumadora tiene una diversidad pluralista. (Donaldson, 1995).
Se han realizado muchas investigaciones tanto sobre la demografía organizacional
como acerca de las redes sociales, en ambos casos, ha habido progresos
sustanciales en las ideas, métodos y resultados. En contraste, no se ha prestado