En el fondo esta apertura permite hacer sentido de los problemas de conocimiento
ligados tanto al recorte epistémico de la comunicación organizacional como al
espectro temático que aquí proponemos y que consideramos relevantes en los
niveles institucional, epistemológico y social.
En todos ellos, las definiciones de la realidad “sólo puede resultar de cortes
temporales y de cesuras teóricas operando en espacios del saber instituidos por
determinados circuitos de poder” (Ávila y Schiaffini: 182). Para nuestro caso, un
poder que se expresa como relación de negociación respecto a zonas de
incertidumbre situadas en el orden de las operaciones, y cuya multiplicación define
más de un distanciamiento y un debate acerca de lo que deba llamarse realidad
organizacional, con sus núcleos de control, relaciones de inclusión-exclusión, y
apropiación simbólica de normas y principios de validez entre los participantes de
la misma.
4. Objetivos de la investigación.
Tradicionalmente los procesos comunicativos y culturales se han entendido, en la
lógica disciplinar hegemónica, como insumos objetivables y pasibles de gestión
racional. Las ciencias de la gestión han visto en ellos una nueva solución a los
antiguos problemas de la eficiencia productiva y la solidaridad identitaria. La
importancia que estos procesos han ganado en el terreno del pensamiento
administrativo no es, sin embargo, evaluado de forma unánime (Adams y Hill,
1998;
Iztapalapa
, 2003). Con esta investigación aspiramos a un doble propósito: