directivos en la elaboración de decisiones, se da entrada a la consideración racio-
nal del campo afectivo regido por el fenómeno de poder y permite librarse de la
dicotomía de las funciones (la brecha entre dirigentes y ejecutantes) y asimismo
de la dicotomía de las nacionalidades (el mundo del sentimiento y el de la raciona-
lidad económica).
En la institución existe un problema que debemos enfrentar y es hacer compren-
der a los actores políticos, en el caso de la universidad los funcionarios, para lo
cual se deben hacer las sugerencias pertinentes y dar nuevas vías de soluciones.
Como menciona Crozier para alcanzar los objetivos toda organización debe darse
cuenta que su estructura jerárquica es capaz de contrapesar las luchas de poder
entre los grupos y entre individuos, pero esto se complica cuando es necesario
comprender cómo una universidad podría funcionar con una eficacia razonable.
Sin embargo tenemos que analizar a los distintas objetivos de los actores dentro
de la estructura de la organización relaciones de poder y la regulación interna, so-
bre este punto Crozier señala lo siguiente:
1. Cuanto mas complejo y dinámico sea el sistema de relaciones de poder y
negociación, más tiende el control social a ser manejado por los directores
en vez de
serlo por la presión indirecta del medio. Lo cual no impide por
supuesto a la dirección servirse de la presión del medio ambiente, dado el
caso.
2. Los límites que los directores fijan conscientemente a la libertada de ne-
gociación de los grupos y los individuos son, en general, mucho más es-