adversarios. Lo que ellos buscan al gestionar el conocimiento y la innovación es
ofrecer productos y servicios de calidad que satisfagan las necesidades de los
consumidores. La satisfacción del cliente genera altas utilidades y disminución de
costos. Pero el conocimiento en una organización está “personificado” y
diseminado en los empleados y los equipos de trabajo que conforman las
empresas.
Por esta razón, algunas empresas líderes están gestionando el conocimiento
grupal e individual para construir conocimiento organizacional que les permita
innovar y ser más competitivas. ¿Cómo? Convirtiéndose en “laboratorios de
aprendizaje”. Leonard-Barton (1992a) señala que existen diversas empresas
líderes en el mercado estadounidense porque se están estructurando como
centros de generación, intercambio y control de conocimiento. Un caso que esta
autora investigó fue el de Chaparral Steel. Esta empresa metalúrgica es una de las
mayores productoras de acero de los EEUU, sus estándares de calidad son
elevados y registra altos niveles de productividad. Desde sus inicios, esta
organización ha tenido altos récords de producción que le han permitido superar a
sus competidoras asiáticas. Asimismo, Chaparral Steel es la proveedora más
importante de varilla de acero para las empresas petroleras norteamericanas.
Chaparral Steel es una organización competitiva porque funciona como un
“sistema de aprendizaje orgánico”. Es decir, un todo interrelacionado y coherente
que se estabiliza constantemente gracias al “pensamiento holístico” de sus
gestores; estos se encargan de reproducir los valores y normas que rigen su
organización para evitar la discordancia y a fin de dirigir los proyectos con