De acuerdo con Leonard-Barton y Rogers (1981), los usuarios del conocimiento
participan tanto en la generación como en la transferencia y aplicación de las
innovaciones. Estos juegan un rol en la gestión del conocimiento; se organizan en
redes de colaboración para compartir y difundir los saberes que poseen. El
conocimiento que estos gestionan se difunde de manera horizontal a través de
redes. Además, el conocimiento se transmite de manera descentralizada, sin que
medie un líder o un grupo que de órdenes del centro a la periferia. Pero la
estrategia de difusión horizontal de las innovaciones tiene éxito solo sí se
responde a los siguientes cuestionamientos: ¿Quién innova?, ¿Quién legitima la
innovación?, ¿Quién difunde la innovación? y ¿Cómo se difunde la innovación? En
varios casos, quienes difunden la innovación en un sistema de red son los
individuos que fungen como orientadores, quienes se encargan de orientar al resto
del grupo a la hora de implementar un nuevo sistema tecnológico.
Por otra parte, Leonard-Barton y Rogers (1981) aseguran que las innovaciones
horizontales tienen su origen en el conocimiento experto y la experiencia de los
individuos que pertenecen a redes de colaboración, como también en las
actividades de investigación y desarrollo que se llevan a cabo. Los autores
proporcionan algunos ejemplos de redes que se acercan al modelo ideal de
innovación horizontal, en el que se comparten conocimientos, experiencias y
resultados de investigación: una de ellas es Legitech. Esta red fue diseñada para
intercambiar información científica y técnica, experiencias y soluciones a
problemas entre legisladores de los estados. Cualquier miembro de la red puede
consultar con otros cómo se han resuelto determinados problemas, en base a la