todas sus dudas sobre el proceso de implementación de los sistemas tecnológicos
(Leonard-Barton y Rogers, 1981).
Antes de decidir qué sistema de innovación es el mejor hay que preguntarse lo
siguiente:
“(…) ¿cuándo son preferibles las estrategias verticales u horizontales?
(…)” (
Leonard-Barton y Rogers, 1981, p. 18)
.
Según los autores, para saber cuál
es la estructura organizativa más eficaz, se necesita considerar aspectos como la
capacidad que el sistema tiene para transmitir la información técnica necesaria
para que los usuarios de la innovación logren implementarla, el nivel de
transformaciones que la innovación tecnológica sufre durante el proceso de
transferencia, el nivel de control de calidad de la innovación, la asistencia y el
apoyo de los “agentes de cambio” o de facilitadores de la innovación en el proceso
de asimilación y aplicación, el tipo de innovación tecnológica que se está
transfiriendo en el sistema y la clase de canales de comunicación que se utilizan
para difundir la innovación.
Leonard-Barton y Rogers (1981) señalan que los sistemas de innovación
horizontales son una opción viable y popular a los sistemas centrales-verticales,
porque en este tipo de sistemas, los usuarios del conocimiento son también sus
productores y difusores. A través de sus experiencias, tácticas y habilidades, los
usuarios les enseñan a sus pares cómo resolver determinados problemas y a
innovar al mismo tiempo, sin la necesidad de intermediarios externos. Los
encargados de asesorar a los que requieren de la innovación aplican una serie de
estrategias que faciliten crear conocimientos y favorecer el aprendizaje, tales
como las consultas personalizadas, las bases de datos y las visitas a campo. Por