que sirven de marco referencial para la acción y la toma de decisiones en las
organizaciones eficientes.
Por su parte, Leonard-Barton (1992b) define las capacidades centrales como un
sistema de conocimientos y habilidades que le dan ventaja competitiva e identidad
a las organizaciones. Para esta autora, las competencias básicas son producidas,
transferidas e implementadas por los empleados de las organizaciones. Estas
competencias están inmersas en los sistemas técnicos y de gestión, se construyen
sobre la base de la creatividad, el cuestionamiento del pensamiento convencional,
el liderazgo y el desarrollo de las experiencias organizacionales. Estos sistemas
se rigen bajo ciertas normas y valores de creación y control del conocimiento
organizacional (Leonard Barton y Swap, 2001).
Para Leonard-Barton (1992b), los empleados de la organización (como
productores, difusores y usuarios del conocimiento) son la clave para la innovación
tecnológica. Desde esta perspectiva, los empleados de una empresa poseen
conocimientos técnicos y científicos que pueden proporcionarle a la organización
ventajas competitivas. Estos conocimientos son codificados y almacenados para
su uso y en su conjunto representan sistemas técnicos de información y
procedimientos que optimizan el desempeño de la empresa. La creación y control
de los conocimientos de los empleados se logran a través de sistemas de gestión,
en los que se decide la manera como se producen. A través de la administración,
las capacidades centrales de una empresa se institucionalizan.
Ahora bien, Leonard-Barton (1992b) señala que una de las ventajas de las
capacidades centrales es que permiten la creación y reproducción de valores
sui