El conocimiento como tal no puede ser considerado como una verdad o ley
absoluta pues su fuerza y veracidad dependerá de mucho en el contexto en el que
este se dé y se aplique (Polanyi, 1966).
El conocimiento, sus características y clasificación
El conocimiento humano como proceso de construcción creativa depende de la
experiencia y perspectiva del individuo que lo produce (Krogh, 1998),
considerándose como elemento perteneciente y resultado del individuo y su grupo
susceptible a la transformación constante; es dinámico, pues generalmente se
encuentra orientada su generación o transformación hacia un objetivo específico y
que surge de lo individual hacia lo grupal.
Varios autores (Blacker 1993; Cook y Yanow 1993 y Spencer 1996)
delimitaron al conocimiento en dos tipos, el conocimiento tácito y el conocimiento
explicito (Figura 1).
Figura 1. Conocimiento tácito y explícito
Fuente: Elaboración propia a partir de varios autores