En esta diseminación del daño, recordemos su letalidad, al tratarse de un derrame
en el que se mezclan sulfato de cobre con ácido sulfúrico, a la par de una elevada
concentración de metales pesados, en su ensamble, lesivos para las personas y el
ambiente en general (la documentación científica en este sentido es elocuente).
-Argumento de la empresa: el derrame lo causó la lluvia (sic).
-Hecho: se notificó 25 horas después del accidente –una semana después llegaría
el reconocimiento.
-Vale recordar que “(El agua no es un producto comercial como cualquier otro
sino, más bien, una herencia que debe ser protegida, defendida y tratada como
tal). Directiva 2000/EC del Parlamento Europeo y del Consejo para establecer un
marco común de acción para la Comunidad sobre el tema de política del agua,
Bruselas, 30 de junio 2000 (Cf. Guerrero, 2012: 127).
Mirando el problema desde otros ángulos, referido al maltrato a los trabajadores y
la comunidad en el entorno inmediato, se señala: “Una prueba de la ineficacia de
la (IT) Inspección del Trabajo es el accidente en la Mina Pasta de Conchos, donde
fallecieron 65 mineros en febrero de 2006. Ello fue consecuencia de la falta de
atención a las deficiencias en la seguridad de la mina documentadas en diferentes
actas de inspección emitidas durante los dos años precedentes, incluyendo la
Norma Oficial Mexicana de Seguridad e Higiene, sin que se llegara a imponer a la
empresa sanción alguna, lo que resultaba coherente con la estrategia de
cumplimiento voluntario promovido por la STPS (Bensusán, 2009: 1030). Frente al
hecho, desde la STPS se planteaba, en palabras de Manuel Rocha Díaz, en ese
momento Delegado en Coahuila de la STPS: “…Un 40 por ciento de los centros de