decir, un Estado sin capacidad de regulación, sin compromiso social, y una
responsabilidad social corporativa de papel.
Frente a una de las situaciones descritas, y encarando el discurso edulcorado del
corporativo, en la siguiente figura se destacan algunas voces críticas –
recuperadas de distintas fuentes hemerográficas- de una organización (Cereal) y
ciudadanos afectados.
A partir de distinguir las diferencias entre los actores, de apreciar las diferencias en
los intereses, en las “elecciones racionales” en un enfoque teórico, así como en la
distinción entre clases sociales, en otro corpus, podemos comprender la
autonomía relativa del corporativo frente a la comunidad, incluyendo los
destacamentos de trabajadores que la componen: “Cuando las personas son
agentes de actores corporativos o de principales anónimos de tales actores, dejan
de ser actores personales y se constituyen únicamente en agentes. Así, pues, se