ven liberados en gran medida de la responsabilidad por las acciones que
emprenden. Estas acciones dan como resultado cualquiera de entre muchas
externalidades negativas posibles. La contaminación ambiental como la que causó
Hooker Chemical en Love Canal es una de ellas; la pornografía es otra; la
violencia en la televisión es otra; la destrucción de las normas o códigos de
conducta es otra” (Coleman, 2011: 699).
Parece drástico hacer referencia a la experiencia tóxica de Hooker Chemical, así
como extrema la alusión a la pornografía. Sin embargo, se trata de negocios en
donde los valores, en el sentido convencional, no ocupan lugar. Los trabajos en
minería cambiaron la geografía física en San Luis Potosí; se dice fácil, pero es la
expresión de un hecho brutal. La movilización social que se produjo, en exigencia
de respeto al entorno, no fue suficiente frente al interés del capital y sus socios (la
vida como muladar y porquería, devenir de socios y sucesores, parafraseando a
Saramago), sin dejar de lado que “para extraer una tonelada de cobre se
necesitan 80 mil litros de agua, o mil litros por segundo para obtener un gramo de
oro […] producir una onza de oro (31 gramos) genera un promedio de 79
toneladas de desechos tóxicos
Un atisbo a la historia
Mi padre murió en la mina sin doctor ni confesión
¡Color de sangre minera tiene el oro del patrón!
…que naide escupa sangre pa’ que otros vivan mejor
Atahualpa Yupanki
7
Carlos Fernández-Vega, “México, S.A.”,
La Jornada
, 7 de octubre 2013, p. 30.