Página 42 - PODER Y CONFLICTO

Versión de HTML Básico

ellas, por la centralidad del trabajo y en particular de las minas en la dimensión
local –del trabajo de las minas devino la concentración urbana, en muchas de las
experiencias en México-, no se imaginan su vida si las minas cierran, si dejan de
ser proveedoras del empleo, lo que genera fricciones al interior de las
comunidades, de los que están a favor o en contra de la actividad en las minas.
A partir de lo expuesto, concluimos que no hay correspondencia entre la acción
empresarial del Grupo Minera México –Buenavista del Cobre- con la
responsabilidad social corporativa, así como afirmamos que las actividades de
trabajo de los mineros mexicanos no se desenvuelven bajo las condiciones
suficientes de protección al trabajo y de seguridad física y psíquica para la
realización de las tareas ordinarias. Tampoco hay correspondencia entre los
beneficios económicos del corporativo y los gastos en un blindaje para el riesgo
propio de la actividad minera y sus efectos ambientales. En su reflexión de las
aerolíneas mexicanas, pero se ajusta a las prácticas empresariales en minería,
coincidimos con Leyva: “Las nuevas prácticas empresariales orientadas a la
maximización de la ganancia, con colaboración y complicidad estatal, están
causando serias afectaciones en el tejido social y en la naturaleza, hasta tal grado
de hablar de un mundo desbocado. En este contexto, adquiere sentido el reclamo
de la ética que deben tener los empresarios, si su responsabilidad debe quedar
limitada a la empresa, o se retoma la consideración de ser concebido como un
sujeto constructor de la sociedad y, por tanto, con responsabilidad social”(Leyva,
2011: 20).