En este sentido, los datos del Sistema de Tendencias Educativas en América
Latina (SITEAL, 2013) señalan que entre 6 y 11 años prácticamente todos los
niños se encuentran escolarizados. A partir del inicio de la adolescencia comienza
un proceso de deserción que se acentúa gradualmente. A los 17 años, sólo 64.4%
de los adolescentes asisten a la escuela. El 50% de los jóvenes de 20 años no
logra completar el nivel secundario en América Latina, mientras que el porcentaje
de jóvenes escolarizados de 20 y 21 años en el nivel superior es de 29%. Como
se observa en los datos anteriores el rango de edad referente al nivel de
Educación Media Superior y Educación Superior presenta mayor deserciónpor
parte de los jóvenes, una de las razones es su inclusión en el mercado laboral, al
cual ingresan con bajas cualificaciones.
Según el reporte de SITEAL (2010) a partir de los 13 años se observa un
incremento sostenido en el porcentaje de los adolescentes que abandonan la
escuela. Casi la mitad de los jóvenes entre 17 y 18 años ya no asiste a la escuela.
En este rango de edad, solo el 32% de los estudiantes culmina el nivel medio. Se
produce así, una considerable tasa de abandono en el nivel secundario, lo que
provoca que a los 24 años, ocho de cada diez jóvenes se encuentren
desvinculados del sistema educativo (Román, 2013).
En el contexto mexicano se ha experimentado un crecimiento constante en las
tasas de graduación de los diferentes niveles educativos. Sin embargo, el tránsito
del nivel medio al superior experimenta una diferencia significativa en cuanto a los
niveles de eficiencia terminal. Se estima que el 49% de jóvenes mexicanos
concluirán la educación media superior. Las generaciones más jóvenes alcanzan