incentivos que permita que las diferentes clases de participantes trabajen juntas
por el logro de objetivos comunes.
La universidad como organización y como referente cultural podemos concebirla
desde puntos de vista diferentes, ya que es tanto una organización como una
institución. Es una organización, porque puede ser entendida como un espacio
funcional, con niveles jerárquicos, individuos que comparten relaciones formales e
informales, con límites bien definidos que persiguen objetivos de carácter social. El
rol de las universidades como organizaciones del conocimiento en la sociedad
adquiere una importancia destacada en la transferencia de los avances científicos y
tecnológicos al medio socio-productivo en que se desarrollan, a través de las
diversas actividades de vinculación con que interactúan las organizaciones
educativas.
En todas las sociedades se puede apreciar que el trabajo académico está
organizado en torno a las actividades intelectuales, por lo tanto las actividades que
realizan las organizaciones educativas difieren de lo que realizan organizaciones
de tipo industrial, políticas u otras organizaciones de tipo no lucrativo (Clark, 1983).
La educación superior desde su organización formal, ha funcionado como una
estructura social que está destinada al control de la técnica y de los conocimientos
avanzados, sus principales materiales y objetos de trabajo están sustentados en
ideas avanzadas y técnicas que constituyen la mayor parte la cultura de las
naciones (Clark, 1983:33).