García (2007), identifica estos cambios a través de nuevas demandas, cada vez
más importantes como consecuencia de la magnitud del déficit público en
prácticamente la mayoría de países, ya que tuvieron un impacto en los procesos de
construcción de políticas públicas. Así, las administraciones federales, estatales,
provinciales y locales se vieron envueltas en procesos de regeneración y de
cambio. Nuevos patrones de actuación y comportamiento, comunes
internacionalmente, son los que han llevado a diseñar un nuevo sistema operativo
público, una nueva filosofía de actuación: la Nueva Gestión Pública (NGP).
Por tal motivo la NGP, propone la creación de un proyecto con el objetivo de dirigir
el oportunismo, de forma técnica y neutral hacia un comportamiento social óptimo,
y a su vez poder alcanzar la eficiencia social y la justicia. En el caso de las
universidades públicas mexicanas, vía el PIFI, se ha buscado mejorar y asegurar la
calidad de los programas educativos, mejorar el perfil del personal académico y el
fortalecimiento de los cuerpos académicos, mejorar sus esquemas de gestión y la
asignación de recursos de manera equitativa a través de proyectos específicos
vinculados con la mejora y aseguramiento de la calidad de los servicios que
ofrecen las instituciones de educación superior (Rubio, 2006), en este sentido el
PIFI puede asumirse como una forma de implementar la NGP en la universidad.
La gestión en la universidad: el traslado de las herramientas gerenciales a la
Universidad
Hablar de gestión en la universidad se traduce al proceso de planear, dirigir,
controlar y llevar a cabo los objetivos fundamentales y la manera que se conduce