Un principio fundamental que debe tener un diseño institucional, es que las
instituciones deben de tener la capacidad de cambio y adaptación para
acomodarse a nuevas situaciones, y no resultar inelásticas y fáciles de
desmoronar, ya que deben de adaptarse a las nuevas situaciones de manera
adecuada a sus aspectos novedosos pertinentes; de tal forma que las instituciones
y la capacidad que poseen para adaptarse al cambio, deben sufrir modificaciones
oportunas en el universo fáctico o evaluativo como respuesta a cambios que solo
sean necesarios (Goddin, 1996).
North (1993) por su parte, explica que el cambio institucional se propicia por la
interacción de las instituciones y organismos y esta interacción determina la
dirección del cambio institucional. Las instituciones, junto con las limitaciones de la
teoría económica, determinan las oportunidades que hay en una sociedad, es decir,
las organizaciones y organismos son creados para aprovechar esas oportunidades
y conforme evolucionan esas organizaciones se alteran las instituciones.
El autor explica que la vía resultante del cambio institucional este conformada por:
1. El entrelazamiento que es producto de la relación simbiótica entre las
instituciones y las organizaciones que se han creado por evolución como
consecuencia de la estructura incentivadora que proporcionan esas
instituciones.
2. El proceso de retroalimentación por medio del cual los humanos percibimos
y reaccionamos a los cambios que se dan en el conjunto de oportunidades.
Por lo tanto, el cambio institucional se entiende como la forma en que la sociedad
evoluciona en el tiempo y es la clave para entender el cambio histórico. Los