En los primeros textos priman los lenguajes cotidianos, los del sentido común;
mientras que en los segundos priman los lenguajes académicos, los científicos.
Los primeros explican unas prácticas y realidades naturales de los individuos y los
grupos sociales en torno a lo educativo; mientras que los segundos intentan
comprender categorialmente dichas prácticas vitales con una intención descriptiva,
regulativa, prescriptiva y transformativa. Los primeros aluden una práctica social
como es la educación desde los códigos y las cosmovisiones del sentido común;
mientras que los segundos aluden también a una práxissocial pero vista y
reflexionada desde los códigos y los paradigmas de la racionalidad investigativa y
teórica propia de las ciencias; en este caso de las educativas.
Por lo anterior y a manera de hipótesis, en este caso como una conclusión inicial
sobre la cual se volverá al cierre de este capítulo, afirmamos que nuestros
padres, a pesar de su natural condición de educadores, no han sidoreconocidos
como pedagogos; mientras que nosotros, sin ánimo pretensioso, nos asumimos y
podemos ser reconocidos como educadores y deseablemente como pedagogos.
Si estas aseveraciones sonadecuadas podríamos entonces avanzar en las
deducciones planteando que mientras la educación es una práctica vital y social
de todo individuo y de los grupos sociales y que en este caso el sujeto de
transformación es el mismo individuo y la sociedad; la pedagogía, cuyo objeto de
conocimiento es la educación, nos remite por su parte al ámbito de una
práxisacadémica que reconstruye, discursiva y categorialmente, la realidad del
fenómeno educativo…Por eso educación y pedagogía como prácticas sociales y