desarrollado la Responsabilidad social en los últimos años, de igual manera las
universidades se van sumando a dicho proceso (Domínguez, 2009).
El rol de las universidades ante la sociedad
Las universidades son cada vez más conscientes de que su función no se puede
realizar con calidad al margen de la responsabilidad social que, como
instituciones, se le exige. Y no solo porque las universidades, tanto públicas como
privadas, son posibles gracias a la financiación de la sociedad, a través del Estado
o de sus estudiantes y sus familias, sino también porque la formación de los
estudiantes que acogen les debe preparar para ejercer como profesionales en un
contexto social, tecnológico y cultural cada vez más complejo. Un contexto en el
que la sostenibilidad necesaria, a todos los niveles, solo será posible si los
profesionales y los ciudadanos, también los universitarios, saben integrar
adecuadamente la práctica profesional y el ejercicio de responsabilidad social.
Para llegar a esta integración, es necesario que el modelo formativo de cada
universidad promueva, en su práctica, docencia, aprendizaje e investigación, y en
sus espacios de convivencia de trabajo, situaciones que supongan implicación con
la comunidad y que posibiliten la mejora de las condiciones de vida en el territorio
(Martínez, 2008).
La universidad es una institución que se supone está al servicio de la sociedad y,
por tanto en las características de la sociedad actual, pero estar al servicio no
quiere decir que se tenga que limitarse a transmitir la cultura y la tradición que ella
ha generado y genera, sino que sus componentes han de analizar críticamente