investigadores noveles mediante la creación de nuevos nombramientos (Ortiz,
2011).
Didou y Gérard (2011) afirman que la plantilla académica en México da escasa
cabida a los jóvenes doctores que se precia de formar y esto se debe en gran
parte a que los académicos de mayor edad no contemplan en el corto plazo la
jubilación.
En un estudio llevado a cabo por Ramírez, Reyna, García, Ortíz y Valdez (2011)
se encontró que solo el 21% de los estudiantes analizados se formaron como
científicos y determinan una eficiencia baja si se toma en cuenta que los
programas estudiados están inscritos en el programa nacional de posgrados de
calidad (PNPC) que apoya el CONACYT y que implica que cuenta con programas
de estudio dirigidos a promover la formación de científicos y que además cuentan
con una beca de manutención para dedicarse a sus estudios de tiempo completo.
El programa de becas aunque no es perfecto representa uno de los principales
factores de modernización y cambio social en México ya que los becarios que
regresan al país pueden adquirir una amplia y variada gama de experiencias
nuevas (Luchilo, 2009).
En el caso de Chile el crecimiento del posgrado es notable en la última década de
47 programas de doctorado paso a 136 y de 234 programas de maestría a 630, en
cuanto a la matrícula de de 1,100 estudiantes de doctorado a 3,000 y de 8,400 en
programas de máster a 18,400, existen 7,100 personas trabajando en
investigación innovación y desarrollo que en promedio da 450 investigadores por