en exigencias de calidad y dedicación y segundo al no establecerse una
diferenciación en la titulación sobre el carácter de la maestría realizada, respecto a
la formación doctoral en Colombia es relativamente reciente y los programas
doctorales deben estar estrechamente vinculados con las capacidades científicas
de investigación desarrollo tecnológico e innovación de excelencia para superar
varias de las debilidades que se han identificado (Jaramillo, 2009).
El programa de la Organización Panamericana de Salud en un estudio a
posgrados de salud en siete países en América Latina (Chile, Colombia, Ecuador,
México, Panamá, Perú y Venezuela), sugieren que la mayoría de los programas
no otorgaban el mismo nivel de importancia al desarrollo científico, además de
notar una dificultad para diferenciar los niveles y funciones de las distintas
modalidades de posgrado (especialización, maestría o doctorado), en cuanto a su
enfoque y el perfil académico de las personas que egresan de los programas,
específicamente en enfermería (Organización Panamericana de Salud [ÖPS],
1997).
Menciona Arredondo (2008) que las instituciones de educación superior en México
no han definido con suficiente claridad y precisión, y en forma homogénea, los
objetivos del posgrado y los programas que ofrecen existiendo una amplísima
gama de situaciones; de grados de profundización y de orientación en cada uno
de los niveles de posgrado y en algunas ocasiones, la especialización porque aún
la maestría se plantea como una continuación de los estudios de licenciatura, sin
establecerse objetivos y programas claramente distintos.