El desafío educativo en México está orientado en la forma de comprender de
manera inmediata, la dirección de la educación superior en el futuro. En este
respecto, ha surgido la presencia de nuevos actores y proveedores en el ámbito
universitario, dentro de un panorama complejo y sobre todo muy dinámico, ya que
a pesar de la existencia de cambios racionales de forma programada en el
desarrollo educativo, también se encuentran los cambios inesperados, los cuales
nos muestran el rostro de la educación superior en el siglo XXI en nuestro país
(Rodríguez, 2006).
Critical Management Studies
En el año 2012, Alvesson y Spicer introducen al aspecto organizacional, un
concepto que de manera frecuente se comenzó a presentar en contextos que eran
dominados por la economía, con bloqueos comunicativos, manipulación y
persuasión simbólica, capaz de marginar las estructuras individuales: la estupidez
funcional. Si partimos del hecho de que la educación es la herramienta más eficaz
de largo plazo que puede cambiar a la sociedad y mejorarla (Bezerra et al., 2011),
nos topamos con el hecho de que la estupidez funcional se presenta en las
universidades
for profit
como parte de su lógica de lucro que va aumentando a
medida que penetra en las dinámicas del mercado, donde la educación está sujeta
a la presencia de grupos internacionales (Rama, 2012) formando parte de una
nueva realidad. La estupidez funcional hace referencia a los servicios que
necesitan una buena dosis de mercadotecnia para su venta ya que no se
sostienen por ellos mismos.