Página 634 - EDUCACIÓN Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Versión de HTML Básico

están preparados, no les gusta o simplemente no se sienten cómodos. Para el
caso de la Universidad de Quintana Roo, el programa institucional de tutorías no
ha funcionado. Los resultados del estudio de trayectoria muestran que el
estudiante conceptualiza al tutor como una figura administrativa que autoriza
cargas académicas. No es el acompañante o guía en su camino por la institución.
Por tal motivo, el rol del profesor-tutor pretende formar y capacitar aquellos que
tienen aptitudes natas para establecer relaciones de confianza y empatía con los
estudiantes. Así mismo, su formación tiene que estar enfocada a tratar de ayudar
a los estudiantes más allá de orientarlos en trámites administrativos. Debe ser
capaz de detectar situaciones de riesgo o vulnerabilidad y recomendar su
atención con un especialista en caso de ser necesario. En definitiva este rol, no es
para todos. A parte de estar siempre disponible para atender estudiantes, sus
actividades se concentrarían en detectar problemáticas y canalizarlas a las áreas
administrativas o académicas correspondientes. Esta tutoría no debe confundirse
con la tutoría o asesoría académica que cada profesor que esta frente a grupo de
brindar o estar disponible a llevar a cabo en las horas que designe dentro de su
horario de trabajo.
Aspectos que Limitan La Implementación De La Propuesta
La propuesta se enfrenta a varios aspectos que limitan o impiden su
implementación. La primera es que la conceptualización del rol del profesor
universitario en su sentido estricto. Debe desempeñar todas las actividades al
mismo tiempo. La normatividad de la mayoría de las IES está estructurada o se
interpreta de esa manera. En la práctica hay cierta flexibilidad en su cumplimiento