Página 93 - EDUCACIÓN Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

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cualquier apreciación. Es pertinente preguntarse, al igual que Peña Zerpa (2010,
p. 56), si la proyección de películas con los comentarios posteriores, acción
conocida como “cine-debate”, sería suficiente y un indicador de una formación en
la crítica cinematográfica. En concordancia con Deleuze, apunta Peña Zerpa
(2010, p. 58), que el cine como pensamiento no excluye el acto de creación del
cual emana, por lo que supera esa concepción que lo relaciona con la
comunicación o la información; el cine, agrega, no asegura que el espectador “N”
identifique relaciones ni “mucho menos construya conceptos”, porque
“Ciertamente, la cultura es una de las condicionantes, además del hábito de la
lectura de un filme y su posterior interpretación”, y así es como se han formado los
grandes autores del cine. Y agrega:
La película llevada a un ambiente académico adquiere otra connotación a la
que impera en una sala de cine. En el confort de esta última, en el ambiente
hay un claro llamado: la imagen en movimiento es un texto, que a diferencia
de un libro o un discurso oral, está definido dentro de un lenguaje particular
(narrativa, encuadre, puesta en escena, edición…). ¿Este lenguaje es
conocido por los profesores? ¿Cómo se apropia de ese lenguaje el sujeto
que frecuentemente lo ve y convive con él? Por extraño que resulte, el cine
se ha asumido como película, pero esto no necesariamente es así. (Peña
Zerpa, 2010, p. 58)
Una película entonces es un producto complejo, es un texto, es un confluir de
condicionantes de producción que apela a la conformación y esencia de un
espectador disímil a otros. Se puede aprender a discutir un filme inmediatamente
después de haberlo observado, pero lo que se cuestiona Peña Zerpa (2010) es si
somos capaces de pensar a partir de la imagen en movimiento (p. 59). La
pregunta es si somos capaces de pensar aun con la imagen estática. Por eso, la
autora cree necesaria la creación del
cine foro
, donde el cine y la educación se