vinculado por sus acciones y a través de ellas a unas creencias que a la vez
sustentan esas actuaciones. Allen y Meyer (1990) van un poco más allá y lo
presentan como el estado psicológico que ata al individuo a la organización.
Para efectos de esta investigación se entiende por compromiso organizacional la
identificación del profesor con los objetivos organizacionales, con la normatividad y
su grado de lealtad a la organización, así como la valoración que hace de los
beneficios que percibe a cambio de su trabajo, aglutina diferentes aspectos
relacionados con el apego afectivo a la organización, con los costes percibidos por
el trabajador asociados a dejar la organización y con la obligación de permanecer
en la misma. En el presente estudio, se consideran tres dimensiones para medir el
nivel de compromiso organizacional del profesor, la primera es el compromiso
calculado que consiste en el deseo del trabajador de permanecer en la institución
porque ha invertido tiempo, dinero y esfuerzo en ella. La segunda es el
compromiso afectivo, considerado como el deseo del trabajador de permanecer en
la institución porque ha creado lazos emocionales con ella. Por último, el
compromiso normativo, se refiere al deber moral del trabajador de permanecer en
la institución por haberle dado una oportunidad o recompensa.
Debido a que este estudio corresponde al compromiso que los profesores
manifiestan hacia la institución, resulta pertinente su análisis debido a que dentro
de la función docente productiva, muchas actividades requieren no solo del
conocimiento sino de la intención de realizarlas.