La Asociación Española de Contabilidad y Administración (AECA, 2010) define
competitividad como la capacidad de una organización para obtener y mantener
sistemáticamente unas ventajas comparativas que le permiten alcanzar, sostener
y mejorar una determinada posición en el entorno socioeconómico en que actúa.
Por otro lado el Instituto para la Competitividad (IMCO, 2015) define competitividad
como la capacidad que tiene un país o región para atraer y retener inversión y
talento.
De acuerdo con la (CEPAL.ORG, 2006), la competitividad es un estado final de la
capacidad de las empresas para ser rentables en sus actividades productivas en
mercados competitivo. Por, lo que se le asocia con frecuencia con:
•
Productividad de las empresas
•
Métodos de producción eficientes
•
Calidad de los productos y su mejora a través del tiempo
•
Innovación en tecnología y gerencia empresarial y
•
Otros factores que promueven rentabilidad.
La definición de competitividad de mayor interés para el presente trabajo, sería la
aplicable a las Instituciones Educativas de Nivel Superior (IES) en México, sin
embargo tras la revisión de la literatura se detecta un vacio respecto a tal
definición, y es probable que por esto mismo no hay un consenso en cuanto a su
medición, lo cual se expondrá en el apartado competitividad de las IES en México.
En este mismo sentido (Vilchis Vidal & Bribiescas Silva, 2012) tras un análisis
global del término competitividad, desde diferentes planteamientos teóricos e
instituciones internacionales, afirman que la competitividad es un concepto