3.4 Problemas de la sucesión
La sucesión en la dirección de las Empresas Familiares es uno de los procesos
más trascendentales en la vida de cualquier empresa y una decisión de alto valor
estratégico. (Barbeito, Guillén, & Martínez, 2004). Los riesgos que se toman son
grandes ya que abre campo a todo tipo de enfrentamiento entre padres e hijos,
hermanos y hermanas y corre el telón para que revivan con virulencia todos los
pasajes en que la familia estuvo enfrentada.
Debemos entender que el acontecimiento llega no sólo para el fundador, sino en
cada una de las generaciones que va creciendo y madurando. El problema
empieza a gestarse por la obstinación de los fundadores, o en su momento de los
sucesores, en no aceptar que un día tienen que entregar el poder y en su desidia
de preparar y desarrollar a largo plazo un plan de retiro.
Planificar y poner en marcha la sucesión en la Empresa Familiar, implica tomar el
camino de las decisiones duras, ya que pueden resultar afectados no sólo los
delicados lazos familiares y el futuro de quienes integran el núcleo familiar y su
periferia, sino también la estructura y el futuro de la empresa. Las determinaciones
sobre la sucesión, nos sitúan en una de aquellas pocas circunstancias en las
cuales se debe preferir la decisión que asegure el futuro de la empresa. (Lea,
1993) Afirma: “En cada una de las etapas del proceso de sucesión, las
necesidades de la empresa deben ser consideradas antes que los deseos
inmediatos de la familia. De otro modo, bien puede suceder que al finalizar el
proceso lo que quede de la empresa no baste para justificar el esfuerzo
realizado”. Sería por tanto, interesante caracterizar la problemática que acompaña