Según los datos que reporta la última monografía de INEGI sobre los censos
económicos; el 90.2% de las empresas pertenecen al rango de las micro,
pequeñas y medianas empresas, de las cuales los servicios concentran el mayor
número de unidades económicas, seguido por el comercio y por último la
manufactura. El proceso se revierte cuando hablamos de producción bruta total; la
manufactura aporta el 44.3%, el comercio 9.8% y los servicios 21.7%. En la
población ocupada, el comercio emplea el 49.9%, los servicios el 36.7 % y la
manufactura el 11.7 %. La manufactura tiene menos unidades económicas, sin
embargo produce mayor valor con relativamente menor número de trabajadores.
Villarreal, R. [2005: 808] afirma que en el censo económico de 1999 el 1% de las
empresas son grandes, el 4% pequeñas y medianas y el 95% microempresas.
Bajo esta composición las mipymes resultan esenciales para la economía en su
conjunto, ya sea: por el número de trabajadores que emplean, por el impacto
económico en cuanto generación de encadenamientos/desencadenamientos
productivos y por la dinámica organizacional interna, de ahí surge la interrogante
de la investigación ¿cómo es la organización del trabajo dentro de las mipymes y
cómo en la empresa armadora? ¿Esa diferencia ocasiona que las proveedoras
mantengan una organización del trabajo flexible, tanto en número de trabajadores
como salarial para poder cumplir con las exigencias por una parte de la armadora
y por otra de las cadenas globales de producción?
Objetivo de la investigación
La investigación analizaráalas micro,pequeñas y medianas empresas proveedoras
de autopartes de primer nivela Volkswagen México, bajo dos aristas el costo