Página 213 - MYPIMES Y EMPRESA FAMILIAR

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productivas teniendo como resultado un clúster proveedor de autopartes a
Volkswagen, este carácter histórico y dinámico permite comprender la complejidad
de la organización de organizaciones.
Una segunda virtud consiste en la abstracción, Marx señala en el prólogo a la
primera edición de El Capital [Marx, 2001, T. 1: XIII] que de nada sirven los
microscopios para el análisis del sistema económico, se añadirían otros aspectos
como la cultura, el Estado y en general la superestructura, continúa explicando
que el único medio del que se dispone es la abstracción
entendemos a la
abstracción como este proceso académico, intelectual y social de ver el fenómeno
es su esencia, es decir, lo más importante y característico. De lo que se trata es
de encontrar la esencia del proceso de transferencia de valor (materializado en
ganancias) de las mipymes a la armadora, sin embargo se presenta un problema
no menor, como anota Inmanuel Wallerstein [2007] tenemos a una teoría
(Marxista) por necesidad abstracta y también histórica y concret
en este aspecto
tendremos pues un análisis abstracto, pero también histórico incluye una serie de
entramados; la historia de la armadora Volkswagen, la interrelación con las otras
armadoras, con los mercados financieros, la importancia a nivel regional y su
forma de extraer ganancia. El aspecto clave es el trabajo y la composición
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“En el análisis de las formas económicas de nada sirven el microscopio o los
reactivos químicos. El único medio de que disponemos, en este terreno, es la
capacidad de abstracción.” [Marx, 2001, T.1: XIII
]
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“La tensión entre una teoría que por necesidad es abstracta y una historia que
también por necesidad es concreta no puede, por definición, eliminarse. Como la
mayoría de los demás pensadores que en su actividad intelectual son conscientes
de esa tensión y se enfrentan a ella, Marx recurre al cambio de intensidad en sus
escritos. Por lo tanto resulta fácil deformar su interés, señalando solo un extremo
de este vaivén y presentándolo como “el verdadero Marx” en formas que él
hubiera rechazado, como lo hizo muchas veces.” [Wallerstein, 2007: 167]