algunas preguntas relativas a la propiedad. Cuando llegue el tiempo de retirarme,
¿venderé o heredaré la empresa? Si la heredo, ¿fraccionaré la propiedad o la
concentraré en una sola persona? Durante estos dos o tres años de la primera
fase existe una gran incertidumbre. En esta fase del diagnóstico los accionistas
pueden diseñar el perfil de los sucesores ideales, así como la forma de configurar
la nueva propiedad.
Fase II
Planificación
Después de la fase de diagnóstico, se clarifica cuáles son las características de
propiedad y dirección que se desean para la organización en un futuro. En algunos
casos, los posibles sucesores ni siquiera se han incorporado a la empresa, tal vez
porque están realizando algunos estudios de posgrado o trabajando en otras
organizaciones, pera ya conocen sus capacidades e intenciones. En la fase de
planificación se hace el plan de sucesión, el cual debe ser elaborado entre los
posibles sucesores y quiénes serán los sucedidos. Un plan de sucesión diseñado
solo por el líder, sin involucrar a los posibles sucesores, tiene mayores
posibilidades de fracasar. Un plan de sucesión debe contemplar los puntos
siguientes para que realmente pueda incrementar sus posibilidades de éxito.
Compromiso de la dirección hacia el plan
Los directores de las empresas familiares que por lo general son sus propietarios y
fundadores suelen estar enfocados en las acciones, gracias a ello sus empresas
prosperan. Su Preocupación fundamental radica en el día a día, y para muchos no
tiene sentido invertir su tiempo en la elaboración de planes que quizá nunca