partir de creación de riqueza y de ventajas competitivas con base en su
desempeño financiero y profesional.
Para Ward, (2006), una de las características principales de las empresas
familiares se basa en la administración del capital y la estrategia, el autor
argumenta que dichas organizaciones crecen, en su etapa emprendedora, con
capital interno y con bajo endeudamiento donde las utilidades son reinvertidas
para generar capital de trabajo para crecer. La escasez de capital trae consigo la
implementación de estrategias basadas en la generación de elementos intangibles
de creación de valor como prestigio, calidad, y reconocimiento de marca; así
mismo, la visualización del largo plazo con base en la concentración de capital con
la alineación de los intereses empresariales con la propiedad (Schulze, Lubatkin,
Dino, & Buchholtz, 2001), de tal forma que, la reducción de diversos costos se
sustentan en la eliminación del problema de agencia que se deriva de la
separación de la propiedad y el control; es decir que, la presencia de propietarios
familiares conducirá a reducir la discrecionalidad directiva, desembocando en un
mayor valor de las empresas (Chua et al., 2003)(Schulze et al., 2001).
Mientras que, esta línea de investigación no sustenta con claridad, cuáles son los
recursos que se movilizan para la funcionalidad eficaz y eficiente de algunas
empresas familiares y cuáles son disfuncionales, el discurso dominante, ha
indagado sobre los recursos intangibles humanos como los valores, el
performance, el capital social de la empresa familiar, entre otras (Steier,
2001a)(Ward, 1988)(Dyer, 2006)(Arregle, Hitt, Sirmon, & Very, 2007).