abierta y receptiva, asociada a la flexibilidad operacional; o bien, puede ser:
cerrada y de rechazo, asociada con la rigidez funcional.
Para favorecer el cambio e innovación en las organizaciones es necesario que el
clima de éstas tenga un grado de apertura abierto, pues a mayor apertura del
clima, mayor es la confianza de la dirección, el proceso de toma de decisiones
involucra a diferentes actores, la comunicación es fundamentalmente horizontal, el
personal está motivado a través de la participación en los procesos de definición
de objetivos, la mejora de métodos de trabajo y la evaluación del rendimiento en
general. Asimismo, en un clima abierto la función de control es ejercida por todos
los niveles de la estructura y los esfuerzos de todos están unidos en la
consecución de los objetivos institucionales (Zabalza, 1996).
Por el contrario, cuando el grado de apertura del clima es cerrado, puede existir
entre otros indicadores personal desatento, desorden, suciedad, ambiente cargado
de hostilidad, equipo e instalaciones en mal estado, rumores y falta de creatividad
en la organización. Además, como señala Ekvall (2003), el clima es un indicador
de calidad que tiene influencia en diferentes procesos de la organización. Entre
estos procesos se encuentran el grado de innovación, el grado de compromiso y el
grado de productividad, entre otros.
2.2. Satisfacción Laboral
El interés por los estudios de satisfacción laboral se intensificaron a partir de los
años 30’s y ha ido evolucionando con una preocupación creciente por la calidad