algunas investigaciones indica que no puede hablarse de un consenso
generalizado sobre la relación de estas dos variables.
Brunet (1999) señala que diversos estudios realizados con la labor de
investigadores científicos indican que este tipo de personas se encuentra más
satisfecho en climas no estructurados, cooperativos y en el que sus roles están
bien definidos, pero que la satisfacción varía según la percepción que cada uno
tenga del clima laboral. Las principales dimensiones del clima implicadas en esta
relación son: a) relaciones interpersonales, b) cohesión del equipo laboral, c)
implicación en la tarea y d) apoyo laboral por parte de la dirección. Este
investigador indica que “el clima organizacional tiene un efecto directo sobre la
satisfacción y el rendimiento de los individuos en el trabajo” (p. 78). Asimismo,
este autor refiere que cuando el trabajador encuentra una respuesta positiva a sus
necesidades estará satisfecho, por lo que un clima en el que pueda desarrollar y
lograr su plenitud personal, permitirá que tenga una perspectiva optimista de su
trabajo.
Por su parte, Zabalza (1996) indica que “la satisfacción en el trabajo está
estrechamente vinculada a dos tipos de variables del clima organizacional” (p.
289). Estas dos variables pueden sintetizarse en: a) relaciones con los otros
miembros, y b) relación entre el trabajador y su trabajo. Ante esta orientación,
puede deducirse que las relaciones cálidas y optimistas favorecen un clima
relajado de trabajo y que los factores tales como el éxito, el reconocimiento y la
competencia, entre otros; constituyen componentes básicos de la satisfacción.