Otra evidencia en este sentido se observa en este planteamiento:
“Yo voy a cumplir 12 años en la gerencia. Venía de estudiar en la
universidad. Fui subgerente un tiempo. Cuando mi papá manejaba la
empresa y nosotros estudiábamos, teníamos algunas responsabilidades
en la empresa, porque él siempre decía que nosotras las mujeres
debíamos tener un papel muy importante en la dirección de la empresa.
Cuando mi papá murió, ya nosotros estábamos manejando la empresa
y tomando todas las decisiones” (G. P., 5:7).
Otra experiencia importante se asocia a una organización de hermanos en la que
los hijos aún son pequeños pero se les lleva a la empresa con el fin de que
desarrollen trabajos y de esta forma vayan comprendiendo que tienen
responsabilidades y que la empresa es de ellos:
“Esta es una empresa en la cual estamos vinculados tres hermanos y
cada uno tiene sus hijos que están en edades diferentes. Incluso, hay
uno con apenas seis meses de gestación, pero desde ya estamos
preparando a las nuevas generaciones para que se hagan cargo de la
empresa y le cojan cariño. Por eso, los hijos de seis y ocho años en las
vacaciones deben venir a la empresa y trabajar en ella asumiendo
algunas responsabilidades, involucrándose en la planta de producción,
con los cuidados normales que requiere un niño. Por lo cual se le da
una remuneración no monetaria, además de la preparación que deben