Sharma, Chrisma y Chua (1997), consideran que el proceso de administración
estratégica no es igual para una empresa familiar como para una que no lo es, y
esto deberá tomarse en cuenta desde la formulación e implementación hasta la
evaluación del conjunto de metas que se diseñe, ya que incluso existen elementos
como la percepción individual del líder de lo que es un negocio, la cual es
totalmente diferente a la de otro líder de una empresa familiar con características
similares.El marco en el que se desenvuelve una empresa familiar difiere de una
no familiar, en el control que ejerce la familia, sus intereses y valores, por lo tanto
con la aplicación de este modelo se puede prever en la administración del negocio
y ayudar a sus directivos en uno o más de los cambios que normalmente se
presentan, como lo es la identificación de problemas y oportunidades de negocios
o bien medir la capacidad organizacional, definir metas u objetivos, generar
mejores decisiones estratégicas, implementar políticas y procedimientos, así como
tareas que faciliten el proceso de evaluación de controles y resultados.
Respecto a las metas y objetivos, Sharma et al. (1997), señalan que éstas
cambian por la interacción de las necesidades de la familia y de la empresa y
señalan el modelo de Ward (1987), que identifica factores que las afecta en tres
niveles; en el primer nivel, las necesidades de la empresa y de la familia son
consistentes y el propietario administrador toma todas la decisiones. En el
segundo nivel, el administrador propietario mantiene el control pero va
descubriendo que es necesario preparar a la organización para dar lugar y
seguridad futura a la siguiente generación y en el último nivel, la empresa y la
familia necesitan un cambio mediante una regeneración de la administración y el