La empresa familiar es vista por muchos autores en cuanto a la finalidad de una
empresa en su aspecto racional donde predomina la finalidad de la obtención de la
mayor ganancia económica como lo explica Ginebra (1997), quien no admite que
estas empresas también tienen un lado humano ya que considera que el fin de un
negocio es hacer dinero.
Siguiendo a Ginebra (1997) solo importa desde su concepto el lado racional dando
mayor importancia al valor económico y productivo de la empresa y es visto que
cada uno es un puesto que debe cumplirse y en la familia cada uno es
considerado por “quien es” o el lugar que representa en la familia por lo que para
este autor la individualidad es irreductible
Mientras otros autores como Miles y Snow (1978) ostentan una tipología de las
estrategias de adaptación basadas en la percepción de su entorno y en la que
señalan que las empresas familiares tienen la particularidad para ello ya que
consideran que surgen en forma espontánea en busca de fortuna, reconoce que la
dirección de la empresa se encuentra concentrada en la familia, lo cual da lugar a
olvidar el límite entre la familia, la empresa y la propiedad por lo que sugiere a los
miembros de las familias que las dirigen que desarrollen una forma adecuada de
organización con la intención de que el negocio les deje una utilidad o rendimiento
económico que beneficie a la familia.
Viéndolo de esta manera es imposible pensar que el surgimiento de una empresa
familiar resulte de forma espontánea por ambición cuando muchas veces se deriva
de la necesidad en colectivo y al realizar la aplicación de esfuerzos y una gran
carga de sacrificios en hacer a un lado su vida personal y familiar para hacer que