resulte el sostenimiento del negocio y se refleje con el tiempo en una inversión que
resulte beneficiosa para la familia años más adelante y en el caso de las
compañías familiares, de acuerdo con Cisneros (2011) el reto más importante es,
probablemente, integrar los intereses de diversos actores en objetivos compartidos
y coordinar los esfuerzos organizacionales para el logro de los mismos.
Según diversos autores como Rosenblat, de Mik, Anderson y Johnson (1985) que
coinciden en que la empresa con estructura familiar es aquella que se encuentra
influenciada en su administración y propiedad por el grupo familiar o por lazos
familiares, pues distinguen en su concepto dos factores importantes que son la
propiedad y el trabajo compartidos por miembros de la familia, lo cual va permitir
entender el manejo de dos mundos tan disímiles y complejos al mismo tiempo, la
empresa y la familia.
A pesar de ello, las empresas familiares han sido poco estudiadas en su interior,
con un enfoque cualitativo y a detalle, su estudio formal inicia apenas en la década
de los años setentas según Handler W. (1989), por lo que podemos afirmar que
Las organizaciones familiares son un campo de estudio relativamente nuevo, de
acuerdo con de la Rosa (2011), en México la empresa familiar es escasamente
estudiada no tanto por la falta de interés entre los estudiosos de la misma, sino
porque el universo de empresas familiares a estudiar es tan amplio en
comparación con el número de investigadores que se dedican a su estudio.
Es evidente que la empresa familiar es un tipo de empresa estudiada en países de
todo el mundo, ya que no importando su tamaño, se consideran un gran motor en