Ambos dirigentes esperan a que se cumpla la premisa de su ausencia física
para que proceda la sucesión real y creen que de esta forma sus hijos
respetaran sus deseos, una vez que falten, esperan que se respete su
decisión y ha repartido en testamento dando el lugar a cada hijo; de esta
forma el padre decide qué y cómo cede a sus hijos sus propiedades para
que cada uno las disfrute sin que ellos lo vean, mientras en el momento
actual las empresas y propiedades se encuentran a nombre de su padre y
los hijos trabajan bajo la lupa paterna hasta que él desaparezca como lo
han expresado, lo que ha servido como armonización de diez años a la
fecha en la que cada hijo tiene su espacio, colabora en la empresa familiar
y atiende a su propia familia.
Contradicciones y complementariedades
Se distinguieron además en el análisis realizado a estas empresas, las
contradicciones y complementariedades en el proyecto parental, mismas que
surgieron en las entrevistas y se observaron en diversas situaciones, las cuales se
ejemplifican en el siguiente cuadro:
En las que en H1 se destacan dos situaciones, la primera de ellas es que el padre
no cede la empresa ni expresa en las entrevistas realizadas que pueda nombrar a
alguno de sus cuatro hijos como sucesor de la misma, la segunda situación es que
el dueño de manera directa sostiene que tiene resuelto todo asunto sucesorio vía
testamento desde hace 10 años, más sin embargo en las entrevistas al resto de
los miembros surgen contradicciones que revelan un estado de negación ante el
hecho de consumar el acto de la sucesión empresarial a sus hijos.