Página 110 - POLITICAS PUBLICAS

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mando integral ha evidenciado que es una herramienta dinámica la cual crece y se
desarrolla al ritmo de la empresa y de los cambios que se presentan alrededor de
la misma. Los directivos comienzan a identificar las últimas herramientas,
modelos, enfoques o perspectivas que sean capaces de innovar y permitir a la
empresa sobrevivir, gestionar adecuadamente dichos recursos y facilitar la
obtención de los objetivos estratégicos incluidos en la visión de la compañía. En
1992 nace el Balanced Scorecard (BSC), en adelante Cuadro Mando Integral
(CMI), que se convierte en uno de los modelos más utilizados por quienes tienen
la responsabilidad de llevar a cabo la planeación estratégica en la empresa.
Algo muy importante y que siempre se debe de tener en cuenta al momento de
pensar en el uso del Cuadro de Mando Integral como modelo de planeación
estratégica, es lo que acotan en su obra Kaplan y Norton (2002) al referirse que
esta herramienta es, primordialmente, un instrumento para la puesta en marcha de
una estrategia y no para la construcción de la misma, de tal forma que al margen
de cualquier enfoque que utilice para la formulación de dicha estrategia, el CMI
será capaz de proporcionar elementos valiosos para trasladar está a objetivos,
medidas y fines concretos, así como para vigilar la puesta en práctica de la
estrategia durante las etapas sucesivas. Lo cual no debe ignorarse en las
instituciones públicas. Ya que tiene congruencia con lo que plantean García y
Salas (1999), en el sentido de que el Cuadro de Mando Integral además de
informar, coadyuva a formular la estrategia, a comunicarla, alineando los objetivos
de los empleados con los de la organización, motivando y formando a todos los