nuevas y diferentes tareas, que implican el desarrollo, ensanchamiento y/o
enriquecimiento de sus puestos de trabajo, (1998).
Efectos negativos
Desde el punto de vista perjudicial, el ausentismo laboral recurrente origina
problemas de organización (González, Peiró & Rodríguez, 2008; Rodríguez et. al
1996; Molinera, 2006), ya que la sustitución del personal requiere adiestrar a
nuevos empleados, o hacer horas extraordinarias para compensar el trabajo no
realizado, sin embargo, en muchas ocasiones es muy difícil encontrar personas
dentro o fuera de la empresa, con la formación adecuada que puedan llevar a
cabo una correcta sustitución del trabajador.
Por otro lado, el ausentismo laboral incrementa los costos laborales o de
personal (González et al, 2008; Molinera, 2006; Ribaya, 1998), debido a los
errores en el proceso productivo originados por las sustituciones imprevistas
(Molinera, 2006), de igual forma, son la causa de la disminución de la calidad de
los productos y/o servicios (González et. al, 2008; Molinera, 2006, Rodríguez et.
al, 1996), asimismo, afecta a la eficacia, la eficiencia y dificulta el logro de
objetivos (Robbins, 2004).
Las ausencias laborales disminuyen la productividad (Rodríguez et. al, 1996;
Ribaya, 1998; Samaniego, 1998), y puede considerársela como una de las causas
que más repercute en la falta de competitividad de las empresas (González et. al,
2008, Ribaya, 1998), además, en ciertas ocasiones puede llegar a encarecer el
producto y/o servicio final (Ribaya, 1998). Otro de los efectos negativos asociados
al ausentismo, puede ser la generación de accidentes laborales, debido a la falta