necesario se establezca un desarrollo armónico, relevante y sistemático de
mediciones e indicadores, a los que es necesario interrelacionar con base en un
adecuado conocimiento.
Con el referente del análisis que realiza Rincón (2012), existe una serie de
beneficios que proporciona a una organización la implementación de un esquema
de indicadores que tienen que ver con el desempeño de la misma, siendo estos
los siguientes: 1. Satisfacción del cliente: prioridad para la organización,
comunicado al personal que labora en la empresa y se vincularan las estrategias
con los indicadores, de tal forma que las acciones que ejerza dicho personal se
dirigirán a los resultados que se desean. 2. Monitoreo del proceso: esto es la
mejora continua. 3. Benchmarking de procesos y actividades: es mejorar sus
procesos internos, rebasar sus límites, permite medir productos, procesos y
actividades, y a su vez compararlos con los de otra organización. Si se dispone de
resultados de indicadores como referencia, la implementación de esta estrategia
resulta fácil y productiva. 4. Conducción del cambio: un adecuado sistema de
medición derivado de indicadores fiables.
Si se considera que la naturaleza principal de la administración pública es la
ejecución de la normatividad aplicable para asegurar la conservación de la
productividad de la sociedad, se debe de tenar en claro que al aparato estatal le
corresponde la atribución de dar potestad a un estado de derecho, de donde esta
claridad de atribuciones legales es condicionante para que se cumpla dicha
normatividad, provocando que si lo legal y lo reglamentario registran un grado de
compatibilidad, es factible que la administración pública logre su articulación