manera que salidas a campo o con clientes, el personal puede salir fuera de la
ciudad existiendo duda acerca de sus actividades fuera de la empresa, existen dos
casos particulares, un vendedor salió aproximadamente 3 ocasiones alrededor de
la república mexicana, nadie supo que fue a hacer, no llegaron ningún tipo de
resultados laborables a la empresa pero argumentó que estaba en visitas a
clientes dando seguimiento a ventas. Otro ejemplo es la visita a Monterrey por un
par de semanas de una vendedora para únicamente visitar a un par de clientes.
Este tipo de ejemplos son constantes y hablan de la laxitud que se ha tenido
respecto el cumplimiento de los objetivos laborales, pero también el poco o nulo
control que se tiene sobre los empleados de tal manera que han aprendido que
pueden ausentarse de la oficina y/o incluso vacacionar sin consecuencias
desfavorables en el trabajo.
Otros casos son las capacitaciones, al tampoco existir ningún control para el tema
el personal avisa y solicita recursos para algún curso-capacitación en el extranjero,
éste es concedido y nunca se comprueban los resultados. Cuando se ha
planteado la posibilidad de capacitaciones en la empresa ya sea entre ellos
mismos o con un externo, la negativa se hace evidente anteponiendo el trabajo
diario como prioridad.
Los ejemplos anteriores muestran que existe una importante negativa hacia la
alineación de reglas básicas, situación que se ha maximizado tras la gestión de
Lima que es percibida como permisible y falta de autoridad. Particularmente Lima
se ha preocupado por mantener y mejorar las condiciones laborales, en sus
palabras,
“si yo los trato bien y les doy la oportunidad de trabajar con buenas